Preparando el Bullet Journal de 2018: materiales, técnicas y colecciones.

Hace unas semanas os hablaba de que he decidido añadir un Bullet Journal a mi sistema de organización. Lo empezaré oficialmente en 2018, sin embargo, estoy preparando ya algunas cosas para ir ensayando cómo prepararlo todo y saber qué apartados  o colecciones añadir. Creía que podría ser interesante que me acompañarais en este camino de ser una adicta a la planificación y organización.

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Planificar tu blog: tips básicos

Si tienes un blog, ya te habrás enfrentado al tema de la planificación de las entradas que escribes. Si te estás planteando crear uno, será un tema sobre el que deberás empezar a pensar. Tanto para unos como para otros creo que puede ser de ayuda leer a otras personas. Ver cómo se organizan los demás para poder aplicar algunas de sus ideas a nuestra rutina.

Hoy os hablo de mi rutina para planificar el contenido que publico y os doy herramientas y trucos que tal vez os sean de ayuda.

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Preparando el Bullet Journal de 2018, primeros pasos

Llega septiembre y, al menos en mi calendario, un nuevo comienzo. Es cierto que desde que no estudio septiembre para mí no tiene el mismo significado que antes, sin embargo, para mí es una especie de señal que me indica que se acerca un nuevo año. Toca revisar objetivos anuales de 2017 (también lo hago en junio), ver qué me queda por hacer y… decidir cómo voy a organizarme el año que viene.

En este sentido, aunque este año por mi cumpleaños cayó la agenda educada de Superbritánico, he decidido lanzarme a tener un Bullet Journal para la agenda de escritorio. Por dos motivos:

  • Flexibilidad de uso: más allá de tener agenda o tareas, puedo hacer listas, moodboards, controlar objetivos, hacer colecciones, tener espacios especiales para mi salud mental…
  • Animarme a ser más creativa: usar todo tipo de materiales y trabajar mi autoestima mientras creo mi Bullet Journal. Sin pretender ser perfecta pero sí atreviéndome a hacer las cosas por muy mal que queden. Nos hemos acostumbrado a ver trabajos preciosos por instagram pero, está claro que el fin de un bullet journal no es ser bonito. Es que nos motive y sea funcional.

Dicho esto, voy a contaros cómo voy a organizarme.

Como he dicho, tendré mi bullet journal en casa, a modo de escritorio. Pero en mi día a día fuera de casa me acompañará la agenda educada de Superbritánico. ¿Por qué? Bueno, considero que el bullet journal es algo más privado. Sí, podemos enseñar fotos del mismo, pero me gusta trabajarlo en casa, que sea «mi cita conmigo misma». Por lo que prefiero no transportarlo tanto. Eso sí, ya tengo mi pequeña mouleskine por si necesito apuntar ideas en ella cuando estoy fuera y no llevo agenda, tranquis.

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Preparación del Bullet Journal I: Elegir materiales.

Voy a hacer una serie de entradas sobre la preparación de mi bullet journal, pero en esta inicial me gustaría contaros cómo voy a elegir materiales y en qué me voy a basar para hacerlo. 

Para seguir mis aventuras escogiendo materiales, podéis seguir este hilo en twitter.

¿Empezamos?

La base: nuestro cuaderno.

Hay algo básico y que os voy a recomendar siempre: toquetead. Si no experimentáis con el material no sabréis qué queréis usar realmente, qué os motiva e inspira.

En mi caso, llevo un tiempo tras los cuadernos Nuuna. Son cuadernos con un diseño que me encanta, cuyas portadas tienen diferentes materiales y me parecen muy cómodos. Son flexibles y tienen bastantes páginas, que por cierto, están punteadas (algo que personalmente me encanta). Además, el papel es de 120 gramos, lo que nos ofrecerá flexibilidad a la hora de elegir qué materiales usar para escribir y decorar.

El cuaderno debe inspiraros y motivaros. Es importante que escojáis uno que os resulte cómodo y que adaptéis vuestra elección a vuestras necesidades: si queréis llevarlo a todas partes, podríais optar por otro tipo de cuadernos, por ejemplo.

Materiales a utilizar: escritura

Bien, ya tenemos nuestro cuaderno. Vamos ahora a elegir con qué vamos a escribir en él. ¿Cómo vamos a dibujar los patrones? ¿títulos?

Yo por ahora, he probado rotuladores Tombow, Ecoline y los eddings de toda la vida. Además, tengo el libro Letras Bonitas para aprender a hacer cosas bellas con mis manos (algo que no suele pasar). Por ahora, son mis elegidos aunque aún necesito probar otros rotuladores que me atraen bastante.

Por otro lado, para escribir en la agenda, me decanto por bolígrafos tipo gel. Los que yo uso actualmente son estos de aquí, aunque necesito buscar unos mejores. Me falta intensidad en algunos colores, pero para lo que costaron en su momento me están yendo bastante bien y hay bastantes colores.

Materiales para decorar.

¿Qué es un Bullet Journal sin decoración? Yo ya llevo un tiempo usando pegatinas, washitape y lettering en mi agenda. Esto me ha ayudado a tener un esquema más o menos claro de lo que quiero en el bullet journal. También podemos usar sellos que nos permitan tener un estilo de agenda que fluya, aunque siempre le demos nuestro toque personal (hay algunos de nombres de meses, por ejemplo).

Otra opción a usar son acuarelas que me permitan decorar algunas páginas y hacer portadas para los meses. En cuanto elija algunas os contaré vía twitter.

También estoy usando subrayadores color pastel, post-its y hago señaladores con washitape que me ayuden a diferenciar secciones.

En este aspecto: todo vale. Usad materiales con los que os sintáis cómodos experimentando, que os animen a crear y a mejorar.

Elige tus inspiraciones

Os dejo una lista de cuentas, webs y personas que me inspiran tanto para hacer compras como para añadir colecciones al bullet journal.

 

 

La responsabilidad de emprender

Como os dije hace tiempo, cada vez me siento más alejada del “emprendimiento”. He sentido como poco a poco dejaba de identificarme. Me he puesto gafas de diferentes colores y he visto privilegios, conductas y situaciones que no me han gustado y que no van con mis valores, así que cuando hablo de economía social estoy mucho más cómoda. Sin embargo, no quiero dejar de usar esa palabra. El por qué es simple: si necesitamos reflexionar sobre emprendimiento debemos hablar de él. Es un término con el que espero volver a sentirme cómoda, pero mientras tanto, me queda explicaros qué me gustaría ver. Una de esas cosas es la responsabilidad.

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Supongo que para ilustrar este post nos esperábamos una imagen de un macbook con postits cerca ¿no?

Cada vez me rodeo más de personas que me hacen ver la importancia de emprendedores y empresas para reflejar los valores que la sociedad necesita. Necesitamos diversidad, conciencia, respeto, tolerancia, aceptación. Necesitamos responsabilidad. Gracias a personas como Marina (leed su medium si queréis aprender sobre diversidad en tecnología) he aprendido esto y no quería dejarlo pasar. Necesitaba hablar de ello en mi rinconcito online. En este sitio más bien privado y austero que se ha terminado convirtiendo en mi diario de «señora que intenta emprender».

No voy a decir que lo estamos haciendo todo mal (pero un poquito sí). Lo que voy a hacer es enseñaros una lista de cosas que me rechinan, que me agobian, que creo que no están bien. Y repito: esta es mi opinión. No tengo otra. No puedo cambiar ni mis valores ni lo que me incomoda para usted. Pero usted sí puede cerrar este pequeño blog y leer contenido que le guste más.

1.- No, no todos tenemos “Friends, fools and family” disponibles. Prometo que cuando voy a una charla y alguien dice que pidamos préstamos usando las tres F me dan tics nerviosos. Sobre todo porque viene tras un “todos podemos emprender” que también me pone muy, muy nerviosa. Ni todos podemos emprender, ni todos queremos emprender, ni todos tenemos que emprender. No eres más que el que decide trabajar por cuenta ajena. Y no deberías serlo.

Tampoco todos tenemos personas cercanas a las que pedirles préstamos. Y si me dices que todos podemos emprender y que da igual que no tenga dinero o contactos ¿por qué luego asumes que en mi entorno los hay?. Cuando pasa esto me apetece mucho llevaros a mi madre, viuda con una pensión con lo justo, para que os explique por qué su hija no puede emprender como los demás. Y por qué vuestro discurso debería, al menos, ser coherente. Si decís que todos podemos emprender, enseñad formas de hacerlo realistas. Que las hay.

2.- Vale, vamos a hacer como que en el punto uno nos ha ido bien por FFF o por otras opciones. Montamos nuestra empresa. Nos han enseñado a hacer un CANVAS, planes de tesorería, plan de marketing, nos han enseñado a trabajar en equipo, usar muchos post-its (permitidme el humor, porfiplis) y a gestionar nuestra empresa. ¿No nos falta algo? ¡Ah, sí!

La Responsabilidad Social Corporativa. Que nos la enseñan como algo parte de la empresa, como un contenedor más y no como un eje transversal. Da igual que no quieras crear una empresa social. Da igual que no busques impacto. Da igual que quieras crear una empresa para ganar dinero. La responsabilidad social debería ser un eje transversal en todas las empresas, sea cual sea su objetivo. No debería enseñarse como un tema más. No basta con poner al final del mail un “no imprima este correo si no es necesario”. Tampoco basta con llevar trabajadores voluntarios un día a una residencia. Ni con participar en las actividades de alguna asociación. Eso ayuda, claro, pero no basta si son momentos puntuales y no valores internos.

3.- ¿Qué más nos falta? ¿qué no me han enseñado que debería tener en cuenta en ese eje transversal que es la responsabilidad social?

  • Realizar procesos de selección justos para todos, que nos permitan dar acceso a nuestra empresa a todo el mundo, evitando estereotipos y sesgos.
  • Crear códigos de conducta que nos permitan hacer que todo el mundo esté cómodo. La diversidad no solo se consigue contratando, también creando un espacio seguro. Favoreciendo unos valores que hagan que todos estemos bien en nuestro trabajo. Y sí, ojalá estos códigos de conducta no fuesen necesarios, pero tal y como está el ambiente, lo son.
  • Disponer de buenos planes transversales de responsabilidad social. Analizar en qué aspectos nuestra empresa hace mal al entorno, incluir ese análisis en nuestro canvas e implementar estrategias que lo suplan.
  • En ese plan transversal, también deberíamos analizar qué podemos aportar. Sea o no nuestro objetivo crear impacto social, es esencial que pensemos de qué forma podemos trabajar para que esa responsabilidad esté presente en toda la empresa y no en un único contenedor que usamos de manera puntual.
  • Realizar actividades que favorezcan la presencia de valores de tolerancia, respeto y apoyo a la diversidad que hay en nuestra empresa. Actividades que eduquen, deconstruyan y conciencien a nuestros trabajadores.
  • Hacer que nuestros espacios sean cómodos para todos.  Cuidar la salud mental de las personas que trabajan con nosotros e incluir en los espacios zonas que nos permitan relajarnos, aprender y sentirnos seguros.

Seguro que me dejo muchas cosas más en la lista. De hecho, estoy segurísima de que próximamente tendré que hacer una segunda parte de este post, pero aquí va mi pequeña reflexión sobre el tema.

Podéis aportar más en comentarios :).

 

Más emprendimiento social, por favor

Vale, que sí, que vengo a contaros una noticia bonita y maravillosa, pero antes vamos a hablar vosotros y yo.

Desde septiembre de 2016 he convivido, a través del Programa de Emprendimiento Social de Barcelona Activa en colaboración con Tandem Social, con muchos proyectos de economía y emprendimiento social. Proyectos que, ya sea a través de su producto o servicio o a lo largo del proceso de creación del mismo, crean impacto y cambian el mundo.

 

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