Ejercicios idóneos antes de hacer tu pitch

Todos nos enfrentamos alguna vez al momento en el que debemos presentar nuestro proyecto en público y todos pasamos los nervios que suele suponer. Y da igual las veces que lo hagas o la cantidad de gente delante de la que lo hagas: los nervios seguirán estando ahí. Aunque está claro que, cuanta más experiencia tengamos, más control tendremos sobre la situación.

¿Por qué nos ponemos nerviosos?

Vas a hablar sobre tu trabajo, tu pasión, aquello a lo que le dedicas 20 horas al día (suponiendo que duermas cuatro), eres el que sabe más sobre el tema, ¿por qué te pones nervioso?

Pues porque te juegas mucho.

Cada vez que he tenido que presentar el proyecto delante de un jurado o cualquier público en general, me han dicho lo mismo (y yo también lo digo cuando aconsejo a otros, porque es totalmente cierto): Solo tu sabes lo que vas a decir. Vas a hablar sobre algo tuyo y lo vas a hacer bien, lo vas a transmitir con ilusión y eso solo tú sabes hacerlo. Y es cierto, pero, es que hay algo más:

Puede que estés haciendo este pitch a unos inversores, al público que luego será usuario de tu proyecto, a una alianza potente, a un jurado que te dará o no un premio, a tu madre, a tu prima… pero con todos te juegas algo. Es tu proyecto. Le has dedicado muchísimo tiempo y sacrificio y no quieres que nada salga mal. No quieres que a la gente no le guste o que puedan encontrar algún fallo (de los muchos que tendrás, porque nadie, nadie es perfecto).

Y así, en esa retahíla de pensamientos, acabamos siendo nosotros mismos el peor enemigo de nuestro pitch y justo por eso nos ponemos nerviosos. Pero ¿qué podemos hacer?

Qué pensar antes del pitch

Además de lo ya dicho: es tu proyecto, nadie sabe sobre él más que tú. Es hora de que reflexionemos un poquito: ¿a quién vamos a presentar?

Anteponte a la situación

Vamos a ser sinceros, hay personas que dan más miedo de otras. Hay gente que puede que te haga algún comentario o pregunta de esas de “ay dios, a ver cómo salgo ahora”. Pero normalmente eso no pasa. Si vas a presentar en público y alguien tiene ese tipo de pregunta de Tyrannosaurus Rex se la guarda para hacértela en privado. Y si te la hace en público, bueno, será un fastidio, pero piensa cuál podría ser la pregunta y cómo podrías salir del bache. Prepara posibles preguntas y ten una respuesta lista para soltar en ese instante.

¿Qué quieres conseguir? ¿Qué pasa si lo consigues? ¿Y si no?

Si hay algo que he aprendido ha sido a valorar más el aprendizaje que las palmaditas en la espalda. En mi caso, cuando me enfrento al jurado en algún programa de emprendimiento, siempre pienso en la cantidad de cosas que he ganado a lo largo de ese programa. El por qué, es simple: prefiero pensar que ya he ganado. Os sonará ñoño, pero en muchos casos es cierto.

Hemos de prepararnos para fracasar, pero también para ganar.

Vamos a ser sinceros: estáis presentando vuestro proyecto y obviamente, habéis salido a ganar. Pero hemos de ser conscientes de que el fracaso es parte del camino, es bonito y nos ensaña más que cualquier otra cosa que nos pueda pasar. Y, claro está, si ganamos hemos de saber analizar qué hemos hecho bien, pero también qué debemos mejorar y lo más importante: ganar con humildad. Sí, has ganado una oportunidad de las mil que hay ahí fuera, enhorabuena, pero respira y ¡sigue trabajando!

Qué hacer antes del pitch

Técnicas de relajación

Existen técnicas de relajación que podéis ir haciendo los días anteriores al pitch. Entre ellas, las técnicas Koeppen (suelen usarse para niños, pero en adultos van bastante bien) servirán para relajaros bastante, pero también podéis buscar otras.

Por otra parte, justo antes del pitch podéis hacer respiración abdominal. Se trata simplemente de respirar posicionando las manos en el abdomen, inspirar centrándonos en dirigir el aire a la zona inferior de los pulmones (y después la zona media, si queremos hacer un ejercicio que nos permita una relajación más profunda) y espirar suavemente, notando con las manos cómo se hincha y deshincha la zona con nuestra respiración.

Este último es un ejercicio que podemos ir ensayando, pero si tenéis la oportunidad de hacerlo justo antes de salir a hacer el pitch, os vendrá de perlas para calmar nervios.

Visualización

Si tienes la oportunidad, puedes realizar técnicas de visualización. En resumen, se trata de imaginar un espacio o momento en el que hayas estado (o inventarlo) y que te genere emociones positivas recreándote en él mientras respiras profundamente. Lo ideal, es hacer alguna técnica de relajación previa que nos permita relajarnos para comenzar a hacer la visualización que nos parezca. Nos recrearemos en ella todo lo que podamos y, después, saldremos de ella poco a poco, llevándonos con nosotros todas las emociones positivas de ese entorno a nuestro contexto actual.

Si podéis, también recomienzo intentar hacerlo antes de salir, aunque sea durante tres minutos. Esto hará que salgáis con emociones positivas al escenario y, por supuesto, más seguros de vosotros mismos.

Sonríe

¿Qué? ¿no te lo esperabas? Pues sí. Sonríe antes de salir. Fuerza esa sonrisa todo lo que puedas y contágiate de ella, porque, créeme, es bastante útil para empezar a relajarnos. Puedes acordarte de algún momento feliz, de un chiste, de una palabra clave que te recuerde a aquello con lo que tanto te ríes con tus amigos.

Además, si antes habéis hecho alguna técnica de relajación y visualización, la sensación será genial, prometido.

 

Y ahora…

Pitchea como si nadie te estuviese mirando

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